El sellador siliconado conserva su flexibilidad durante años tras su aplicación. No se ve afectado por los cambios de temperatura ni los movimientos estructurales, y no se agrieta ni se agrieta. Gracias a esta característica, se puede utilizar con seguridad en zonas difíciles como fachadas de edificios y juntas móviles.
Al no contener disolventes, no produce olores fuertes durante su aplicación ni causa molestias en espacios cerrados. Además, su fórmula es respetuosa con el medio ambiente y la salud humana. Es la opción preferida en proyectos de diseño de interiores.
Una vez seco el revestimiento, se pueden aplicar pinturas al agua. Esto permite lograr armonía de colores en proyectos decorativos. Ofrece una solución práctica para interiores donde la estética es primordial.